La Teología y la Espiritualidad de la Regla de Osha cubana, es hoy conservada en muchos países, y de una forma bien especial en Venezuela con 4 décadas de religión, hay la mayor devoción y respeto hacia antepasados y Orishas, las plegarias se materializan únicamente mediante el empleo de adimús, ebbós, oraciones, cantos y bailes. Los sacerdotes venezolanos y sacerdotisas venezolanas, Iwóros y Awós, tienen el sagrado deber de proclamar y reafirmar su fe ante el Mundo.
Cuando hablamos del culto "Osha Ifá Yoruba" con sus orígenes ancestrales, identificamos en Cuba la religión "Regla de Osha" rama Lucumí y Arara, llamada también SANTERIA, en Brasil el Candomble, Sango en Trinidad y Voodun en Haití.
La denominación REGLA DE OSHA llamada también SANTERIA es de origen cubana, El Culto tiene sus raíces ancestrales en los Yoruba situados en África Occidental pero su antigüedad se remota a las primeras dinastías egipcias que se radicaron en Nigeria a través de la comunicación entre el río Nilo con el Níger.
Estudiar esta Religión o Culto "REGLA DE OSHA" es tener nuevos y esclarecedores elementos para comprender de una manera más profunda y real este culto inicialmente animista por su creencia que afirma que todo ser natural está vivificado por un espíritu, que también es una religión monoteísta porque reconoce un solo Dios creador de todo lo existente, llamado en idioma yoruba "Olodumare" u "Olofi", con influencia del Islamismo, pero que posee prácticas politeístas, entre ellas su culto a Olorum (Sol) y a los diversos Orishas y/o deidades, mensajeros de Dios, considerados ángeles guardianes. La misión de las Deidades ha sido acompañada de signos o milagros destinados a autenticar sus mensajes. (Hay muchos Orishas cuyo rastro casi ha desaparecido de la memoria de los practicantes).
La "Regla de Osha" es una doctrina anticlerical, que ha permanecido en el hermetismo durante siglos, representa una huella profunda y viva de un pueblo religioso yoruba y espiritualista bantú.
Cuando el esclavo yoruba llega a Cuba, nada material pudo traerse consigo, pero traía consagraciones realizadas en su cabeza, poderes que vivían en su interior y sus enseñanzas que le permitieron reconstruir en el Nuevo Mundo su culto africano, adaptándose sin embargo al entorno de la iglesia católica que prohibió cualquier manifestación cultural, social o religiosa al yoruba, obligando el enmascarando de sus deidades en los ritos católicos.
La institución sacerdotal cubana practica tal como la han interpretado, tiene un fluido magnético y radial poderoso materializado en múltiples consagraciones realizadas en el Nuevo Mundo, gracias a los yorubas quiénes realizaron la trasferencia oral de sus conocimientos religiosos y así trajo como consecuencia con el paso de los años en Cuba a una nueva trama lingüística en sus respectivas liturgias.
Existe diversos “Tratados” sobre lo que está bien o mal dentro de la "Osha-Ifá", que los Oluwos, Babalawos, Obbaces, Oriathés y Iwóros deben respectar porque son reglas comunes, donde priman conceptos elevados de comportamiento y ética religiosa, que se aviene por igual a cualquier individuo religioso no importa su origen étnico, racial y cultural. Las reglas, normas y código ético de Osha-Ifá están explícitas en su literatura esta es válida en cualquier parte del Mundo.
Las Deidades del panteón yoruba trasmiten su profecía personalizada a través de un sistema numérico llamado "Diloggún" y/o "Owó Merindilogún", utilizando la lectura de los "Cauris" (caracoles Cyprea moneta) con respuestas globales y oportunos consejos, donde la boca natural de los caracoles son la referencia.
Los Orishas nos transmiten una sensación de paz y armonía, pueden adivinar el pasado, el presente e influir en su futuro, tienen la potestad de "Olofi" para poder cambiar el azar del hombre.
El "Iwóro" procede de acuerdo con los principios y creencias afro-cubanas, a la narración del pataquín referente al "Oddún" y establecerá una relación entre los hechos narrados y los problemas que puede tener la persona que se consulta, sin hacer gala de sus dotes clarividentes.
Todos los sistemas numerológicos proceden de la filosofía esotérica judía, el Khabalismo.
Es posible que otras civilizaciones tuvieran métodos parecidos, se basa en la interpretación de las palabras en función del valor numérico adaptado a sus particulares alfabetos.
En las actividades religiosas de la doctrina "Regla de Osha ", solo puede ser oficiante los O’lorishas que se han consagrado en "Osha", son sacerdotes o sacerdotisas con "Santo en su Lerí", encargados de mantener las reglas y ritos que caracterizan el culto, siendo identificados según su jerarquía religiosa de mayor a menor:
* Oriathé u Obbá, Pinaldero, Babaloshas o Iyaloshas, Iwóros e Iyawó.
El Oriathé u Obbá ha pasado las consagraciones que se indica en el Oddún de ifá “Irete Kutan” y disfruta de gran reputación, debe tener “Pinaldo” (Cuchillo) ceremonia idéntica a “Kuanaldo” de Ifá, es una consagración que permite adquirir el poder de “Pinaldero” para hacer sacrificios de animales de cuatro patas a los orishas y debe poseer casi todos los Oshas y Babalú Ayé.
No hay cualquier ritual denominado “satánico” en el sacrificio de animales, como lo afirma la Iglesia católica y los cristianos.
Si con mucha frecuencia algunos sacerdotes a su libre albedrío, acostumbran a tirar los Ebbós a determinadas deidades en plena vía pública, una manifestación incompatible con las normas de conducta de un Iwóro.
Se ponen de manifiesto necesarias correcciones de procedimientos que han suscitado polémica y anarquía en la población.
También los Iwóros son posesionados por el espíritu de su Orisha Tutelar, quién toma el control de la persona, suprimiendo su personalidad, para ayudar a los presentes a encontrar su salud, su estabilidad y firmeza. En términos más enfáticos NO HAY CONTROL NI INFLUENCIA DE ESPÍRITUS ENDEMONIADOS en los ritos y prácticas de la REGLA DE OSHA.
Debemos reconocer que el Antiguo Testamento señala ofrendas y sacrificios ocasionales con el propósito de reconciliarnos con Dios:
* En "Génesis” Dios expresa “Pueden comer todos los animales y verduras que quieran. Yo se los doy. Pero hay una cosa que no deben comer carne con sangre, porque en la sangre está la vida”, así en la “Regla de Osha, los Orishas reciben la sangre de los animales sacrificados y las personas comen la carne.
* En "Levítico” está expreso el ritual de los sacrificios a Dios, así mismo los Iwóros de la Regla de Osha lo hacen: 1.-Animal sin defecto 2.-Ofrendado en presencia del Señor a las deidades para obtener la salud, la estabilidad y la firmeza, 3.-Los sacerdotes degollaran el animal y ofrecerán la sangre rociando con ella los Orishas, le quitarán la piel y lo cortarán en pedazos.
Hay muerte y renacimiento en nuestra religión: el Oddún "Oyekun Meyi" explica la muerte física "Ikú" que pone fin a la vida terrenal y el alma "Orí Inú" se presenta ante Dios "Olodumare", esta puede reencarnar en la filosofía yoruba, por designio de Dios, regresando así a la tierra "Ayé".
Nuestros difuntos "Eggún o Égungun" son los ancestros que viven en el cielo "Ará Orun" y todos se presentan ante Dios, quién con sus leyes, brinda otros ciclos de vida terrenal hasta que cada quién pueda completar el mandato de Dios.
Religión Yoruba Ancestral y Regla de Osha representan ambas «Energías espirituales».
La "Regla de Osha" está ínterligada con "Orúnmila o Ifá", los Oluwos tienen una consagración adicional de Orúnmila. Es una congregación religiosa que no hace "Osha", entrega a los devotos "mano de Orula" (llamada "Ico-fá" cuando es mujer y "Abo-faca" cuando es hombre) y diversas deidades de Ifá (Osain, Olokun, Orun, Orí, Odde, Oduduwa, Asowano …), y entre otras funciones religiosas se reúnen en "Concilio" siempre a principios de Enero con el fin de presentar públicamente la "LETRA DEL AÑO". Sus predicciones se cumplen inexorablemente.
En el tradicionalismo africanista Orisha – Ifá, la mujer no puede ser Oluwo, por la existencia de ciertas reglas ancestrales de Ifá, donde ella no puede recibir a "Odu Igba Iwa", pero puede desempeñar el sacerdocio de Ifá como "Iya Onifa" o "Iyalawo".
Hoy en pleno siglo XXI, hay consagrados de la Regla de Osha en busca de la cultura tradicional o Ancestral Nigeriana para apoyarse en fundamentales reglas religiosas donde las divinidades son personificaciones de las manifestaciones de Dios, determinados preceptos y prácticas cambian, no reniegan de los principios religiosos de la Santería que profesaron durante años y de los múltiples fenómenos que han presenciado, al contrario reconocen que fue una etapa necesaria y formativa que sentó las elementales bases ideológicas y espirituales para posibilitar el reto de la adecuación de sus principios litúrgicos y teológicos fundamentales.
Muchos otros Iwóros luchan infatigablemente por mantener íntegro el reglamento afrocubano, con una ortodoxia que los identifican como Oloshas de respeto y consideración en la Regla de Osha.
Un sistema religioso que ha logrado llegar hasta el siglo XXI desde la remota antigüedad, implica autodisciplina y una educación de los sentidos paranormales para escalar los peldaños que conducen a la videncia.
sábado, 12 de diciembre de 2009
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